La maternidad es un viaje lleno de emociones encontradas. Desde el momento en que sostenemos a nuestros pequeños en brazos, nos invade un amor indescriptible que nos llena el alma. Sin embargo, también es común experimentar una bipolaridad emocional, donde coexisten los momentos de amor incondicional y las ganas de salir corriendo.
Es un fenómeno desconcertante, pero perfectamente normal. En un momento, te encuentras besando esas mejillas suaves y sonriendo mientras escuchas sus risas contagiosas. Sientes una conexión profunda y un amor abrumador hacia tus hijos. Pero al minuto siguiente, la realidad golpea con fuerza. Los desafíos diarios, el cansancio acumulado y las responsabilidades abrumadoras pueden provocar una necesidad urgente de escapar.
Es como si tuvieras un pie en dos mundos diferentes. Por un lado, está el amor profundo y sincero que te impulsa a ser la mejor madre posible. Quieres proteger y criar a tus hijos con amor y dedicación. Sin embargo, por otro lado sientes el peso de la carga emocional y física, y anhelas un respiro, un momento de paz y autonomía.
Es importante reconocer y aceptar estos sentimientos contradictorios. No somos malas madres por sentir el deseo de tener tiempo nosotras, de perseguir nuestros sueños y disfrutar de la libertad que solíamos tener antes de la maternidad. La bipolaridad es un recordatorio de que somos seres humanos complejos con necesidades y deseos propios.
La clave está en encontrar un equilibrio saludable. A veces, eso significa tomarnos un tiempo para recargar energías, buscar apoyo y alimentar el amor propio. No es justa la culpa que llega por necesitar un descanso. La mapaternidad es un maratón, no una carrera de velocidad, y todos necesitamos momentos de pausa para poder seguir adelante con fuerza renovada.
Nada tienen que ver esas fluctuaciones emocionales con el amor que sentimos por nuestros hijos. Precisamente por ese amor incondicional que sentimos hacia ellos, es que nos cuesta tanto reconocer cuando estamos agotadas, y deseamos un poco de independencia y tiempo para nosotras. La maternidad no es una experiencia lineal, sino un viaje lleno de altibajos y sentimientos contradictorios. Una montaña rusa de emociones que nos mueve, nos sacude y nos asusta, mientras disfrutamos y nos divertimos en este viaje aterrador lleno de sorpresas y paisajes desconocidos.
Así que, mamá cansada, date permiso para sentir todas estas emociones y entender que eres humana. Aprecia los momentos de amor incondicional y abraza tus necesidades de autonomía. Encuentra formas de equilibrar tus roles de madre y mujer, sabiendo que eres capaz de amar a tus hijos mientras también te cuidas a ti misma.
Recuerda que no estás sola en esta experiencia. Muchas madres han pasado por las mismas contradicciones y han encontrado su propio camino. Busca apoyo en tu comunidad de madres, comparte tus experiencias y escucha las historias de otras mamás. Juntas, podemos enfrentar los desafíos de la maternidad con amor, comprensión y empatía. Te abrazo en esta difícil ruta de la Mapa-ternidad.

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Annie Delgado Neto
Es increíble la percepción de los estados de ánimo por parte de los niños. Aparentemente para nosotros «no se dan cuenta», pero….no es así. Y lo mejor que tienen es que dicen las cosas «sin pelos en la lengua», de ahí la frase «los niños no mienten» cuando de opinar se trata. Muy bonito artículo! 👏👏👏👏👍😘😘😘😘
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Crecer en un mundo donde la magia y el amor se entrelazan con el aprendizaje y el juego es un regalo para nuestros hijos....
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Annie Delgado Neto
Qué bonito artículo!👏👏👏 Después de ser madre, vendrán otras versiones de tí, y aunque eres tú….nunca serás la misma. Te lo aseguro!!💞 Y ni qué decir cuando se llega a «otra escala»…. la de abuela!! Más nunca te encuentras!!😉🤗😍😘😘😘😘
Pablo Gustavo Díaz Reyes
Te puedo asegurar que con cada paso que das te vas volviendo más fuerte, más inteligente vas viendo la vida con diferentes matices que te van dando la sabiduría necesaria para afrontar los problemas eres una prodigio de la escritura así como ser madre me siento feliz por esos bebés que ya van creciendo y que ha cuidado con tanto amor, un beso grande los quiero mucho sigan así y verán que van ha salir a delante , ya lo están haciendo poco a poco un abrazo
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Alberto el Sala
Linda crónica… mamá!
Ketty
Excelente!!! es una lástima que no da opción de dar me encanta!!! bendiciones para todas las madres del mundo!!!