Desde que estaba en la barriga, Daniel estableció una conexión especial con «Tata». Todas las noches le hablaba, le hacía masajes a la pancita (a veces demasiado fuertes), y le daba comida a través del ombligo. No tengo pruebas, pero tampoco dudas, de que ella lo escuchaba atentamente, porque esos encuentros, barriga mediante, terminaban siempre con una patadita de Emma y movimientos dignos de una futura futbolista.
Los días que estuvimos en el hospital, yo soñaba con verlos junticos. Cuando llegó el momento, ese pequeño instante en el que sin importarme la herida de la cesárea me agaché para que el Travieso viera a su hermanita por primera vez, nunca podré olvidarlo.
Él empezó a moverse sin saber qué hacer. Tenía los ojitos con lágrimas, no sé si de la emoción o los nervios, y le tocó el pelito con tanta ternura que nos sorprendió, acostumbrados siempre a sus movimientos agitados. «Tata linda», repetía sin parar.
Han pasado los meses a una velocidad increíble y hemos vivido aventuras muy difíciles los cuatro juntos, pero cada día vemos cómo ese amor entre hermanos va creciendo. Se han convertido en compañeros de juego, en mis alumnos preferidos para las clases que damos cada día.
Emma persigue a Daniel por toda la casa. Cuando estaba aprendiendo a caminar, se aguantaba de él para levantarse y ahora que ya corre, juntos son un maratón sin descanso.
También discuten por los juguetes, los dos a su ritmo aprenden a compartir y conversan en un idioma especial inventado por ellos para comunicarse. El Travieso no se despega de Tata, la abraza y le pone las medias. Juegan a las escondidas, me hacen travesuras y todos nos reímos cuando los vemos compartir escondidos algún pedacito de galleta.
Sin duda alguna, en medio de este manicomio que puede ser la mapaternidad, verlos juntos es la felicidad más grande, no podemos pedir más, es nuestra mejor medicina. Ellos no saben que la luz del mundo entero, se esconde en sus miradas.

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Ketty
Excelente!!! es una lástima que no da opción de dar me encanta!!! bendiciones para todas las madres del mundo!!!
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Esponjas emocionales: la increíble sensibilidad de los niños
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Annie Delgado Neto
Es increíble la percepción de los estados de ánimo por parte de los niños. Aparentemente para nosotros «no se dan cuenta», pero….no es así. Y lo mejor que tienen es que dicen las cosas «sin pelos en la lengua», de ahí la frase «los niños no mienten» cuando de opinar se trata. Muy bonito artículo! 👏👏👏👏👍😘😘😘😘
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Crecer en un mundo donde la magia y el amor se entrelazan con el aprendizaje y el juego es un regalo para nuestros hijos....
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Annie Delgado Neto
Qué bonito artículo!👏👏👏 Después de ser madre, vendrán otras versiones de tí, y aunque eres tú….nunca serás la misma. Te lo aseguro!!💞 Y ni qué decir cuando se llega a «otra escala»…. la de abuela!! Más nunca te encuentras!!😉🤗😍😘😘😘😘
Pablo Gustavo Díaz Reyes
Te puedo asegurar que con cada paso que das te vas volviendo más fuerte, más inteligente vas viendo la vida con diferentes matices que te van dando la sabiduría necesaria para afrontar los problemas eres una prodigio de la escritura así como ser madre me siento feliz por esos bebés que ya van creciendo y que ha cuidado con tanto amor, un beso grande los quiero mucho sigan así y verán que van ha salir a delante , ya lo están haciendo poco a poco un abrazo
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Ketty
los hermanos más traviesos del mundo mundial!!